Blog Síntomas de cataratas: cómo reconocerlas y cuándo operar

Síntomas de cataratas: cómo reconocerlas y cuándo operar

¿Visión nublada o halos de noche? Conoce los síntomas de cataratas, cuándo conviene operar y por qué ya no hay que esperar a que 'maduren'.

Síntomas de cataratas: cómo reconocerlas y cuándo operar

Si los colores se ven apagados, la vista se nubla como detrás de un vidrio empañado o las luces de la calle de noche te encandilan con halos, podrías estar desarrollando una catarata. Los síntomas de cataratas aparecen poco a poco, tanto que muchas personas se acostumbran a ver mal sin darse cuenta de cuánto han perdido. La buena noticia es que la catarata tiene solución, y hoy operarla es uno de los procedimientos más seguros y frecuentes de la oftalmología.

Las cataratas son la principal causa evitable de ceguera en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud. Y se trata justamente de eso, de algo tratable: la catarata no se cura con gotas ni con lentes nuevos, pero se resuelve cambiando el cristalino nublado por un lente artificial transparente. La pregunta no suele ser si operarse, sino cuándo.

En este artículo te explicamos qué es una catarata, cómo reconocer sus señales, y cuándo conviene operar. Spoiler: ya no hay que esperar a que la catarata "madure".

¿Qué es una catarata y por qué aparece?

Dentro del ojo, justo detrás de la pupila, hay un lente natural y transparente llamado cristalino. Su trabajo es enfocar la luz sobre la retina para que veas nítido. Con los años, las proteínas de ese cristalino se van agrupando y lo vuelven opaco. Eso es una catarata: el cristalino que antes era transparente se nubla, y la luz ya no pasa con claridad.

La causa más común es simplemente la edad. La mayoría de las cataratas empiezan a notarse a partir de los 60 años, aunque pueden aparecer antes por diabetes, uso prolongado de ciertos medicamentos, exposición intensa al sol sin protección, o golpes en el ojo. No es una enfermedad que se "pega" ni algo que hiciste mal, es parte del envejecimiento natural del ojo.

Lo importante de entender es que la catarata es progresiva. No se queda igual, avanza. Por eso el tema no es alarmarse, sino saber identificarla a tiempo y decidir, junto a tu oftalmólogo, el mejor momento para actuar.

Los síntomas de cataratas más comunes

Las señales de una catarata se desarrollan de forma gradual y al principio pueden confundirse con "vista cansada". Estas son las más frecuentes:

  • Visión nublada o borrosa, como mirar a través de un vidrio empañado o una ventana sucia.
  • Colores apagados o amarillentos, que recuperan su intensidad después de la cirugía.
  • Deslumbramiento y halos alrededor de las luces, sobre todo al conducir de noche.
  • Mala visión nocturna, que hace incómodo o inseguro manejar al anochecer.
  • Cambios frecuentes en la graduación de los lentes, que dejan de servir a los pocos meses.
  • Necesidad de más luz para leer o hacer tareas de cerca.

Un detalle que muchos pacientes notan es que un ojo ve peor que el otro, o que de repente vuelven a ver de cerca sin lentes (lo que a veces se llama "segunda vista", un fenómeno temporal por el cambio que provoca la catarata). Si te identificas con varias de estas señales, no significa que tengas que operarte mañana, significa que es momento de un examen oftalmológico para medir cuánto ha avanzado.

¿Cuándo hay que operar una catarata?

Oftalmólogo examinando los ojos de un paciente adulto mayor para detectar cataratas

Aquí está la pregunta que más nos hacen, y la respuesta cambió en los últimos años. Antes se le decía al paciente que esperara a que la catarata "madurara". Hoy los oftalmólogos ya no trabajamos así: se opera cuando la catarata empieza a afectar tu calidad de vida, no cuando alcanza una etapa específica de maduración.

¿Qué significa "afectar tu calidad de vida"? Que ya no manejas tranquilo de noche, que se te dificulta leer, ver la televisión, reconocer caras o hacer tu trabajo. Si tu visión todavía te permite hacer tus actividades sin molestia, no hay prisa y se puede esperar con calma. Pero cuando la catarata estorba tu día a día, operarse a tiempo se asocia con menor riesgo de caídas y de accidentes de tránsito, según la Academia Americana de Oftalmología.

Esperar de más tampoco es gratis. Cuando la catarata se deja madurar demasiado, se vuelve más densa y la cirugía puede ser más difícil. En Centro Láser preferimos evaluar tu caso con calma y decidir contigo, sin presión y sin apuro, cuál es tu momento. A eso le llamamos cuidar tu Plan Visual de Vida.

¿Cómo es la cirugía de cataratas?

La cirugía de cataratas consiste en retirar el cristalino nublado y reemplazarlo por un lente intraocular transparente que se queda dentro del ojo de forma permanente. Es un procedimiento ambulatorio, de pocos minutos por ojo, con anestesia en gotas y sin necesidad de hospitalización en la gran mayoría de los casos.

La técnica más usada es la facoemulsificación, que fragmenta el cristalino con ultrasonido y lo aspira a través de una incisión muy pequeña. Centro Láser fue de los primeros en Latinoamérica y Norteamérica en incorporar el láser de femtosegundo en cirugía de catarata, en 2009, una herramienta que permite realizar algunos pasos de la cirugía con asistencia de láser y precisión por computadora.

No todos los casos necesitan lo mismo, y existen distintos tipos de lentes intraoculares según lo que cada persona busque para su visión. Por eso la cirugía siempre empieza por un estudio que define la técnica y el lente adecuados para tu ojo.

¿Qué lente intraocular se usa?

El lente que reemplaza a tu cristalino se llama lente intraocular, y no hay uno solo. Se elige según cómo quieras ver después de la cirugía, y conocer las opciones te ayuda a tener una mejor conversación con tu oftalmólogo.

  • Monofocal: enfoca a una sola distancia, casi siempre de lejos. Es el más usado y suele requerir lentes de lectura para ver de cerca, según la Academia Americana de Oftalmología.
  • Multifocal o de foco extendido: buscan dar buena visión a varias distancias y reducir la dependencia de lentes, aunque algunas personas notan halos o deslumbramiento al conducir de noche.
  • Tórico: corrige el astigmatismo, así que es útil cuando, además de la catarata, tu córnea es astigmática.

Ningún lente es "el mejor" para todos. El adecuado depende de tu graduación, tu astigmatismo, tu estilo de vida y de cuánto te importe manejar de noche o leer sin gafas. Esa decisión se toma contigo, con base en tu estudio, no por defecto.

Qué incluye la evaluación de catarata

Antes de hablar de cirugía, hacemos un estudio completo del ojo. Medimos tu agudeza visual, revisamos el cristalino con la lámpara de hendidura, calculamos con biometría el lente intraocular que tu ojo necesita y descartamos otras causas de visión borrosa, como problemas de retina o glaucoma. Ese estudio es el que confirma si la catarata es la responsable de cómo ves.

A veces el resultado es que sí conviene operar, y a veces es que puedes esperar tranquilo unos meses. Las dos respuestas son buenas. Lo que importa es decidir con información sobre la mesa, no con miedo ni con prisa.

El mito de esperar a que "madure"

Vale la pena insistir en esto porque sigue causando confusión. Muchas personas crecieron escuchando que la catarata "hay que dejarla madurar" antes de operar. Esa idea viene de épocas en que la cirugía era más invasiva y convenía esperar. Con las técnicas actuales, los cirujanos ya casi no usan el término "madura", y lo cierto es lo contrario: una catarata muy avanzada es más dura y más difícil de operar.

Esto no quiere decir que haya que correr a operarse al primer síntoma. Quiere decir que la decisión se toma por cómo ves y cómo vives, no por una etapa mágica de madurez. Si alguien te dice que esperes "hasta que esté bien madura", pregúntale por qué, porque ese ya no es el criterio que sigue la oftalmología moderna.

Preguntas frecuentes

¿La catarata se quita con gotas o con lentes? No. Ninguna gota, vitamina o cambio de lentes elimina una catarata. Los lentes nuevos pueden ayudar un tiempo en etapas tempranas, pero el único tratamiento que la resuelve es la cirugía que reemplaza el cristalino.

¿Es peligrosa la cirugía de cataratas? Es una de las cirugías más realizadas del mundo. La mayoría de los pacientes mejora: alrededor de 9 de cada 10 ven mejor después de operarse, según el Instituto Nacional del Ojo de Estados Unidos, y la tasa de éxito supera el 97% en condiciones adecuadas y sin otras enfermedades del ojo. Como todo procedimiento tiene riesgos, que tu oftalmólogo te explicará, pero las complicaciones serias son poco frecuentes.

¿A qué edad aparecen las cataratas? La mayoría se nota después de los 60 años, pero pueden aparecer antes por diabetes, ciertos medicamentos o traumatismos. Por eso conviene un examen visual periódico a partir de los 60, o antes si tienes factores de riesgo.

¿La catarata puede volver después de operada? La catarata como tal no vuelve, porque se retira el cristalino. Lo que sí puede ocurrir con el tiempo es que la cápsula que sostiene el lente se opaque, algo que se resuelve en minutos con un procedimiento de láser sencillo en consulta.

¿Cuánto tarda la recuperación? Muchos pacientes notan mejoría visual en los primeros días. La recuperación completa y el ajuste final de la visión toma algunas semanas, siguiendo las indicaciones y gotas que indique tu especialista.

No esperes a no poder ver

La catarata avanza despacio, y ese es justo el riesgo: te acostumbras a ver mal y aceptas como normal una visión que tiene solución. Reconocer los síntomas a tiempo te devuelve el control de la decisión.

Si te identificaste con varias de las señales de este artículo, el siguiente paso no es operarte, es evaluarte. Agenda una evaluación de catarata en Centro Láser y revisemos, con tus estudios sobre la mesa, si es tu momento o si puedes esperar con tranquilidad.

Solicita tu evaluación y te contactamos para coordinar tu cita.


Este contenido tiene fines educativos e informativos. No sustituye la consulta, el diagnóstico ni el tratamiento médico profesional. Ante cualquier duda sobre tu salud visual, consulta a tu oftalmólogo.

Autoría: Centro Láser. Revisado clínicamente por el Dr. Juan Batlle Pichardo, fundador de Centro Láser.

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